¿Razas de perros peligrosas o dueños peligrosos?

La denominación que algunas legislaciones guardan para ciertas razas de perros es la de “Perros potencialmente peligrosos”, ya que debido a sus diversos atributos físicos y su carácter temperamental, suponen teóricamente un verdadero peligro para las personas en caso de confrontación. En esta lista podemos encontrar razas como el pit bull americano, el rottweiler y el dogo argentino, cuya tenencia necesita de una licencia que acredite capacidad física y aptitud psicológica para lograr controlar al animal. Un reciente estudio publicado dice que se podría sin embargo terminar con esta idea preconcebida de razas peligrosas, ya que afirma totalmente que la conducta agresiva del perro se debe en mayor medida a la conducta agresiva del dueño.

PRE-perro.jpg_869080375

Todo tipo de agresión del perro hacia una persona no encuentra otro final posible que el sacrificio del animal,  en esta determinada situación, lo que a priori fue una mascota se vuelve un riesgo para la salud pública. El objetico de este estudio realizado por investigadores británicos era poder analizar la conducta agresiva de los perros en diversos contextos para identificar los factores de riesgo. A través de una encuesta realizada a 4.000 dueños de perros, los científicos pudieron encontrar que el carácter del propietario era sumamente determinante en el grado de agresividad de su mascota, en detrimento de la raza a la cual correspondía.

Aquellos perros entrenados con castigo y refuerzo negativo poseían el doble de probabilidades de gruñir o morder a personas extrañas y tres veces más probabilidades de ser hostiles hacia todos los miembros de la familia. Gran parte de los cánidos no mostraron ningún tipo de agresión en todos los contextos, lo que sugiere que el efecto de este comportamiento es una consecuencia únicamente aprendida en lugar de una característica intrínseca a la raza. A su vez la edad y el sexo del dueño condicionan el carácter violento del animal, siendo los varones de menos de 25 años los poseedores de perros algo más agresivos. Estas variables suponían una variación menor del 10 % entre animales agresivos y los no agresivos, lo cual indica que, si bien las características generales de las razas y los dueños son factores  de gran importancia a tener en cuenta, esto determina que una aparición de una conducta violenta es la experiencia del animal a un cierto nivel individual.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.